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El reto del pescado en la mesa española: la llamada de María Luisa Álvarez a recuperar la cultura del mar

En una ponencia cargada de datos y reflexión, María Luisa Álvarez, representante de las pescaderías tradicionales de España, lanzó un mensaje claro: el país que presume de dieta mediterránea está dejando de practicarla. En su intervención, durante un encuentro empresarial en Tenerife, Álvarez alertó sobre el descenso sostenido del consumo de productos pesqueros, que ha caído a 17,79 kilos por persona al año, con un gasto medio inferior a 200 euros.
El dato más llamativo lo situó en las Islas Canarias, donde, pese a estar rodeadas de mar, el consumo apenas alcanza los 13 kilos por persona al año. “Presumimos de una dieta que ya no practicamos, y eso es muy peligroso”, advirtió.
Cambios culturales y pérdida de comensalidad
Álvarez explicó que el problema no es solo económico, sino cultural y social. España ha cambiado su estructura familiar: hay más hogares unipersonales y menos niños, lo que ha reducido la comensalidad —el hábito de comer en compañía—, un rasgo esencial de la cultura gastronómica española. A esto se suma la influencia de la industria de productos elaborados, que ha logrado imponer la idea de que cocinar es una pérdida de tiempo.
“Estamos subcontratando la cocina”, señaló, recordando que los españoles dedican más de cinco horas diarias a redes sociales y plataformas de streaming, pero cada vez menos tiempo a preparar sus comidas. El resultado: ocho millones de personas no cocinan nunca o casi nunca, y el pescado, que requiere cierta preparación, es uno de los grandes perjudicados.
El auge de las mascotas y los ultraprocesados
Con ironía, Álvarez apuntó otro cambio de paradigma: “En España hay más perros que niños”. El crecimiento del mercado de alimentos para mascotas contrasta con la caída del consumo de pescado en los hogares con niños pequeños, donde apenas se alcanzan 7,5 kilos por persona al año. “Si no introducimos el pescado antes de los seis años, será muy difícil que lo coman de adultos”, advirtió. Mientras tanto, los platos preparados han crecido un 514% en dos décadas, igualando en volumen al consumo de pescado. “Estamos sustituyendo alimentos saludables por productos ultraprocesados”, lamentó, citando un estudio de The Lancet que califica este fenómeno como una “amenaza sistémica para la salud pública y la equidad”. Fiscalidad y salud pública La ponente también denunció la fiscalidad injusta que grava el pescado con un IVA del 10%, frente al 4% de otros alimentos básicos. “¿Cómo puede un alimento tan saludable estar penalizado fiscalmente?”, cuestionó. Propuso un IVA cero para los productos pesqueros, al considerarlos parte esencial de una alimentación saludable y un derecho ciudadano.
Álvarez vinculó directamente la caída del consumo de pescado con el aumento de la obesidad infantil y los problemas de salud pública, que cuestan al Estado más de 25.000 millones de euros anuales. “No es un problema individual, es un problema social”, subrayó.
Innovación en las pescaderías: del mostrador al showcooking
Lejos de un discurso nostálgico, Álvarez defendió la modernización del sector. Celebró la aprobación de un Real Decreto que permite a las pescaderías realizar actividades gastronómicas, como degustaciones o venta de productos elaborados. “Podemos ser tradicionales y modernos a la vez”, afirmó.
Mostró ejemplos de pescaderías gastronómicas que ofrecen sushi, ceviche o catas de ostras, y que incluso organizan catering a domicilio para eventos de hasta 40 personas. También destacó la creciente presencia digital de los pescaderos, algunos con más de 70.000 seguidores en redes sociales, y campañas creativas como “Díselo con marisco” para San Valentín.
Una llamada a la acción La ponencia concluyó con un mensaje de urgencia y esperanza: recuperar el valor del pescado en la dieta española. Álvarez pidió una estrategia nacional de promoción, educación nutricional obligatoria en las escuelas y una mayor visibilidad para el sector.
“Tenemos el mejor producto, la mayor variedad de especies y una red de pescaderías única en el mundo. Solo falta que volvamos a creer en ello”, sentenció.









